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El modelado en yeso de Gabriel Guerra
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El modelado en yeso de Gabriel Guerra

El escultor Gabriel Guerra tuvo una vida muy breve, opuesta a su enorme legado. Nació en 1847 y falleció en la Ciudad de México en 1893 a los 46 años de edad. Formado en la Academia de San Carlos, destacó como un alumno talentoso y de gran sensibilidad en el taller del famoso artista Miguel Noreña, autor del Monumento a Cuauhtémoc, hoy ubicado en el Paseo de la Reforma, y en cuya base se encuentra un bajorrelieve elaborado por Guerra en el que se recrea el tormento sufrido por el último tlatoani mexica.

De gran habilidad para el modelado, que consiste en dar forma con las manos a materiales blandos como el yeso, que se utiliza para reproducir piezas por su bajo costo y que al solidificarse se endurece y puede servir para hacer moldes de otras materias primas, produjo en esta técnica algunas piezas representativas de su obra que tienen una influencia clásica; aquella en la que se idealiza al modelo en las antiguas efigies griegas la podemos observar en Una burla al amor (1877), en la que se interpreta el mito de Venus, quien cierra los ojos de Cupido para tomar sus flechas. La temática religiosa también tuvo presencia en su producción, y en esta colección incluimos un Medallón de Cristo coronado de espinas en el que logra capturar los rasgos suaves del rostro e impresiona la labor realizada en el cabello del personaje. Asimismo, recreó figuras conmovedoras como La caridad en la que representa a dos infantes que auxilian a un anciano, despertando así en el espectador un sentimiento de compasión. De extraordinaria belleza y realismo está dotada Un atarrayador (1875) que sorprende por el elaborado trabajo en la reproducción de la malla y forma parte de esta muestra. En 1880 esculpió El río Bravo, al que dotó de un cuerpo humano que yace de costado. Por último, destaca como parte de esta colección un busto del presidente Porfirio Díaz, pieza de bronce, material que poco se ocupó en comparación con los modelados en yeso. Parte importante de su labor tuvo lugar al interior de la Academia de San Carlos como formador de jóvenes escultores en su Taller de Fundición Artística.