México: país de refugio, 1920-1940
Al terminar la primera guerra mundial en 1918, las fronteras internacionales experimentaron cambios significativos, surgieron nuevas naciones como la Unión Soviética y Turquía, entre otras que en ocasiones negaron la ciudadanía a miles de personas por motivos religiosos o políticos. Asimismo, el periodo entreguerras motivó una fuerte ola migratoria en la que naciones y organismos internacionales como la Sociedad de las Naciones (1919-1946), o la Cruz Roja Internacional hicieron frente. En estas condiciones México llegó a convertirse en un país de refugio para grupos perseguidos y marginados.
En 1922 Fridtjof Nansen, como Alto Comisionado para los Refugiados de la Sociedad de las Naciones propuso la implementación de un documento que permitiera a las personas, a quienes se les retiraba su nacionalidad acogerse a la protección del organismo internacional, el cual es conocido como Pasaporte Nansen.
Este documento de identidad permitió que antiguos ciudadanos de la Rusia Imperial y del Imperio otomano que habían sido disueltos a consecuencia de la primera guerra mundial, gozaran de protección y libertad de desplazamiento en el mundo.
Además, minorías religiosas y étnicas como armenios, asirios, libaneses, y grupos desplazados de sus lugares de origen pudieron asentarse en otros países, incluso los perseguidos políticos alemanes, españoles; que por cambio de un régimen democrático a uno autoritario fueron obligados al exilio.
Así, el periodo entreguerras (1919-1939) en Europa, las personas que fueron despojadas de su nacionalidad gozaron de la protección de la Sociedad de las Naciones a través del Pasaporte Nansen.
México suscribió un acuerdo con la Sociedad de las Naciones para reconocer los certificados de identificación para refugiados el 28 de febrero de 1923.
Durante la guerra civil española (1936-1939), México recibió a miles de refugiados que escapaban del conflicto armado en su país, incluso al caer el régimen republicano y la instauración de la dictadura franquista, mantuvo la protección de los exiliados.