Fondo Registro de Fianzas, Depósitos y Obligaciones
La fianza, una obligación que alguien contrae para asegurar que otro pagará lo que debe o cumplirá las condiciones de algún contrato, fue impuesta por la Real Audiencia de México (el tribunal más importante de la Corona española durante el virreinato) a finales del siglo xvii. Las fianzas eran requeridas para ocupar un cargo público y para procesos civiles, criminales o administrativos.
El Archivo General de la Nación cuenta con el Fondo Registro de Fianzas, Depósitos y Obligaciones, que reúne los registros de las fianzas contraídas por estipulación o promesa entre 1692 y 1820. Las fianzas podían ser de varios tipos: carcelera, de abono, depositaria, de arraigo, de calumnia, estar a derecho, estar a resueltas del juicio, indemnidad, de la Ley de Madrid, de la Ley de Toledo, mancomunidad, de seguridad de vida o subsidiaria y en ese tiempo, como ahora, sólo se hacían válidas contra el fiador en ausencia del deudor principal.
La documentación reunida en este fondo incluye las fianzas utilizadas en los autos, diligencias y sentencias de procesos civiles y criminales, de bienes de difuntos, de concursos de acreedores, de censos, tutorías y deudas, y también las fianzas de oficiales de Hacienda para manejar caudales y de autoridades judiciales y de gobierno para ocupar sus cargos.