Humanismo mexicano
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La milpa y el maíz: sustento de los pueblos nahuas

Milpa es un término, vigente en la actualidad y en las costumbres de todo el país, que alude a un terreno de tamaño diverso dedicado al cultivo del maíz, del frijol y de la calabaza para dinamizar y extender su perennidad. En lengua náhuatl, “mili” significa parcela con sembradío, mientras que “pan” supone que algo está encima de otra cosa. Así, se nombra a una técnica que aprovecha especies que por naturaleza conviven o se superponen: los quelites (verdolagas, quintoniles, huauzontles, romeritos, etc.) y los chiles, tomates, además del trío prehispánico ya mencionado.

La mazorca y sus granos, su molienda y la transformación al fuego son la piedra angular para la alimentación de aquellos pueblos. Su comercio, tributo y ritual asociado son el eje central de tal economía política. Para la cosmovisión de todas esas etnias, las distintas etapas en el desarrollo de la gramínea tienen un correlato fundacional en el discurso mítico y la consecución de un ciclo simbólico para sus sociedades.

El maíz entonces es una planta cultural, en ese sentido complejo y fértil, no existe sin la intervención del hombre y de los pueblos mesoamericanos; no se explican, de no ser por el cultivo de la milpa y el consumo, cotidiano y sagrado del maíz y su producción asociada. Es claro que el maíz se encuentra en la base de la alimentación de los pueblos que habitaron el México antiguo, previo a la llegada de los conquistadores españoles, además de que su cultura en términos más amplios (su cosmogonía y economía, para nombrar sólo dos aspectos) se fundamenta también en el sistema agrícola que explota milpas y donde Centéotl (la deidad de la mazorca madura) y Xilonen (diosa menudita de la cosecha), tienen un lugar muy especial.

Estas interacciones favorecidas en el proceso de sembrar y cuidar al maíz son toda una ecología para la planta: se promueve así el uso del agua, los nutrientes del suelo, la polinización con otras especies y el aprovechamiento de los seres humanos. Otras denominaciones, hoy vigentes en México, para el sistema de cultivo y referente de la milpa, son: itzzu en mixteco, guela o cue en zapoteco, tarheta en purépecha, huähi en otomí, kool en maya, takuru en totonaco, yaxcol en tzotzil, ichírari en tarahumara y tjöö en mazahua.