Sociedad
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Aparatos del tiempo

Desde los marcadores de sol, la cuenta de los días, ciertas arquitecturas que permiten medir la duración de las estaciones, los péndulos o las clepsidras, todos han sido inventos muy ingeniosos para crear una noción del tiempo. Los relojes han acompañado la vida y las rutinas de las personas desde la Antigüedad hasta nuestro presente.

La confección de los relojes de cuerda sin duda ha sido una tecnología importante en el proceso moderno de la vida y el trabajo. El control del tiempo ha significado cambios relevantes en la cotidianidad de los individuos. Gracias a los relojes se han podido concebir diferentes momentos y establecer jornadas para muchas actividades diarias, semanales, mensuales, anuales. La división de ciclos de 12 y de 24 horas ha definido el ritmo y la velocidad de la vida en las ciudades. En el campo, la gente suele guiarse por otros marcadores para llevar el ritmo de los días; también hay relojes montados en las torres de las iglesias y en los frontispicios de los edificios municipales y los mercados. Por ejemplo, el del Palacio Postal es un aparato europeo de maquinaria de pesas que va llevando la cuenta mecánica de las horas en una esquina de la calle de Tacuba y Eje Central donde nació el código postal para la primera traza de la Ciudad de México.

Los relojes checadores anuncian la llegada y la salida de los ferrocarriles; también los relojes que siguen verificando la entrada y la salida de los empleados en las oficinas gubernamentales y en las empresas. Otros relojes, como los de los andenes del Metro, refieren una exactitud como la del Reloj Chino, el reloj de la Catedral o el Relox. E. P. Thompson en Costumbres en común explica que los tiempos del reloj rigieron la producción de las fábricas, los momentos de relajación e incluso los minutos de las reuniones familiares y la concepción carnal a ciertas horas de la tarde. La importancia de los péndulos, como eran llamados los relojes empotrados en los muebles, ha definido la manera de enajenar y dividir el tiempo en sístoles y diástoles.