La Candelaria
La Fiesta de la Candelaria de Tlacotalpan, Veracruz, es una de las más importantes del país por su multidimensionalidad. Es una celebración religiosa, taurina, musical y ganadera, con una duración de entre 9 y 10 días. Esta celebración es una experiencia de la cultura jarocha y de la devoción popular veracruzana.
La fiesta ciñe la devoción católica a la Virgen de la Candelaria, patrona de los pescadores y guardiana de las aguas, con tradiciones indígenas, africanas y españolas inmersas en las procesiones, la música y las danzas. Esta festividad es anunciada por La "Entrada de la Virgen" y la "Embarcación" por el Río Papaloapan: el 31 de enero, la imagen de la Virgen es llevada en una procesión terrestre desde su templo principal hasta la ribera del Papaloapan. Ahí es subida a una embarcación especialmente adornada, siendo el acto más significativo. La Virgen navega por el río acompañada de cientos de lanchas, botes y balsas tripuladas por fieles, músicos y cantadores.
El "Paseo de la Virgen" es el 1° de febrero, y su presencia otorga bendiciones a las aguas del río y a la comunidad de pescadores y agricultores; es uno de los momentos climáticos de la celebración. El día 2 de febrero la procesión continúa por tierra firme en un muelle específico, donde la Virgen es "recibida" con júbilo para ser devuelta a su templo. La música y el fandango acompañan la fiesta en plazas y calles, donde se pueden escuchar sones como La Bamba, El Siquisirí y El Colás. Algunos elementos pintorescos son su fiesta taurina y sus ferias. Los "Toritos" y los "Viejos" son personajes disfrazados con máscaras que salen a las calles a bromear con la gente y a bailar. En los encierros los toros son conducidos por jinetes a caballo entre la multitud que se dispersa en las calles desde los corrales hasta la plaza de toros. Los platillos típicos como el "mondongo" y el pescado a la veracruzana, los toritos de sabores y las empanadas de camarón abren el apetito del paladar más exigente.