Fondo Policía y Empedrados
En la Nueva España la paz, la moral y las buenas costumbres se encontraban a cargo de los cabildos. Ellos vigilaban que se cumplieran las ordenanzas virreinales en materia de limpieza, policía y buen gobierno.
Específicamente en la Ciudad de México se establecieron para ese fin la Junta y el Juzgado de Policía, que se encargaron de promover los trabajos para empedrar las calles; arreglar salidas de la ciudad; vigilar que no se arrojaran basura ni animales muertos en las plazas, pilas y acequias; señalar los lugares para depositar la inmundicia; supervisar que los solares se cercaran y que los artesanos se establecieran en los sitios indicados; impedir la circulación de carretas cargadas de cal, piedra o trigo dentro de la ciudad; y, en su caso, aplicar las multas correspondientes a los infractores.
La documentación del Fondo de Policía y Empedrados se encuentra resguardada en el Archivo General de la Nación (agn), compuesto por 36 volúmenes que reúnen diversos documentos como autos, diligencias, solicitudes, informes, averiguaciones y bandos sobre limpieza, empedrado y alumbrado de calles, desazolve de acequias, control de incendios, pago de impuestos, escándalos, venta de licores y juegos prohibidos. Dicho Fondo está ordenado de manera cronológica de 1722 a 1821.