Expresiones artísticas
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Velino Preza y la opinión pública desde la música

Velino Miguel Preza Castro, nació el 26 de noviembre de 1866, en la Presa de Victoria, Durango. Fue director de la Banda de Guerra del Cuerpo de Zapadores Mexicano que visitó Manhattan y Búfalo en la Exposición Panamericana en 1901. Su desempeño le valió ser ascendido y encargado, en 1904, de la agrupación musical del Estado Mayor Presidencial, también fue líder de la Banda de Música de la Policía. El músico era parte del consejo técnico del Conservatorio Nacional de Música, director y arreglista de la Orquesta Típica de la Ciudad de México. Murió el 15 de diciembre de 1944.

Cuando se habla de bandas de música Velino Preza ocupa un lugar importante en México por su cercanía con el poder y la música como una de las diversas estrategias para la policía. Entendiendo ambas acepciones del término, no sólo al destacamento uniformado que vigila y regula la cotidianeidad ejerciendo materialmente el poder político, sino también a la noción en abstracto para ese orden público que ha de mantenerse. Las notas que se escucharon en las plazas y los jardines operan como instantes estéticos en los que se determina qué es el buen comportamiento y cómo ha de darse al solaz una ciudadanía modelo.

Es autor de la conocida tonada "Lindas Mexicanas" y de una ignota marcha "El cuarto Poder"; curioso, porque pareciera estar explicando, musicalmente, el concepto que adelantara Jürgen Habermas sobre el "espacio público" y la "opinión pública" (Öffentlichkeit, 1962). Se trata de una puesta en escena donde los ciudadanos de un contexto dado dan notoriedad a ciertos temas y entablan debates críticos al respecto. Abrevar en el llamado “cuarto poder”, cuando se vive en un país cuya democracia se encuentra organizada por los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, no sólo es señalar el contrapeso crítico que representan la prensa y sus libertades; más aún, hacerlo desde el atril y la batuta siendo este músico además de un gendarme pareciera que musicaliza y adoctrina al mismo tiempo en las virtudes del gobierno para el que trabaja.

La práctica no era marginal ejercicio de disciplina para policías solamente, se trata de un tema académico que ocupa a diversos e importantes músicos. Julián Carrillo creó en 1913 una cátedra de instrumentación para bandas militares en el Conservatorio de Música, misma que Preza heredó y modernizó algunos años después.