Diplomacia Panda
¿Recuerdas las visitas al Bosque de Chapultepec y la emoción de ver por primera vez a los osos panda? Para muchas personas ese encuentro marcó la infancia y dejó una huella memorable. Lo que muchos no saben es que detrás de esas imágenes entrañables existe un programa de conservación único en el mundo, resultado de la cooperación diplomática entre México y China. Desde 1975, el país ha desarrollado un esfuerzo sostenido para la preservación de la especie, convirtiéndose en un referente internacional y un símbolo vivo de la llamada Diplomacia Panda.
En 1972 China abrió su primera embajada en México, como una iniciativa para activar y fortalecer los vínculos diplomáticos de amistad y comercio entre ambos países. Uno de los gestos diplomáticos y humanísticos más llamativos de la relación bilateral entre estos países es la llamada Diplomacia Panda. Esta práctica consiste en ejercer la influencia cultural china a partir de la conservación y preservación de la especie Ailuropoda melanoleuca, el oso panda, animal originario de China y símbolo nacional de aquella nación.
El 10 de septiembre de 1975, China regaló a México una pareja de pandas llamados Pe Pe y Ying Ying. A partir de ello, se desarrolló en el Zoológico del Bosque de Chapultepec un programa de reproducción para apoyar la conservación de la especie. Los pandas en México son descendientes de esta primera pareja; entre ellos destacan: Xen Li, Tohui, Liang Liang, Xiu Hua, Shuan Shuan y Xin Xin, esta última considerada una de las pandas más longevas del mundo en vivir en cautiverio.
Gracias a este proceso, México se convirtió en el único país fuera de China en contar con pandas propios y ser sede del programa de preservación de pandas más exitoso fuera de ese país, el cual cumplió 50 años en 2025.