¿Demolición o desaparición?
A 40 años del devastador terremoto que sufrió la Ciudad de México hay un evento que ha sido enterrado por la historia de los derechos humanos en nuestro país. Se trata de la demolición del extinto edificio de la Dirección General de Policía y Tránsito del Departamento del Distrito Federal (dgpyt ddf), donde operaron casi por 30 años miembros del Servicio Secreto, la Dirección General de Policía y Tránsito, la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (dipd).
Un trabajo reciente de arqueología arquitectónica y urbana destaca los momentos en los que la dgpyt ddf fue demolida por decreto del entonces presidente Miguel de la Madrid, más como una política de desaparición de un escenario criminal y de evidencias de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas y perpetradas en el lugar en el mes de febrero de 1985, más que su destrucción provocada por el temblor del 19 de septiembre de 1985 como se creyó. El edificio construido por el famoso arquitecto Sordo Madaleno e inaugurado por la hermana del presidente Margarita López Portillo, Carlos Hank González y Arturo Durazo Moreno, Tlaxcoaque fue unos de los principales recintos del control vial de la ciudad de México y de usos clandestinos de detención arbitraria y desaparición forzada en sus estacionamientos subterráneos.
Tlaxcoaque como se le conoció, funcionó como uno de tantos centros de traslado, detención y castigo, ahí se detuvo y se torturó a jóvenes por sus rasgos, por su condición social, a indigentes, a homosexuales, a estudiantes, militantes de partidos disidentes, etc., muchos perdieron ahí la vida. Además de las operaciones policiales que se registran en los archivos del ddf, las fotografías también revelan las prácticas intimidatorias, las detenciones y los traslados a otros centros clandestinos. Este lugar fue reconocido en 2023 como Sitio de Memoria por el gobierno de la Ciudad de México en el marco de la Ley de Memoria de la Ciudad emitida ese mismo año y que procura hacer una marca indeleble para no olvidar todos los abusos y muertes que ahí produjo el régimen priísta.