La Gallera
La Gallera fue un predio de perpetración de crímenes y desaparición ubicado en una colonia de Tijuana, Baja California, en 2012. Fue descubierto por los familiares de desaparecidos después de la detención de “El pozolero” en el 2009. Este es un antecedente del caso más reciente en el Rancho Izaguirre en Jalisco.
En una estructura llamada “la cocina” y dos fosas aledañas como depósito de los restos que manipularon en La Gallera, se calcula que más de 17 mil litros de cuerpos humanos fueron procesados en ese sitio de manera ilícita y en forma clandestina. Dadas las técnicas “artesanales” con las que disolvieron los cuerpos fue imposible para las autoridades dar un proceso de identificación por ADN de los miles de restos encontrados. Ante la imposibilidad de proceder en las indagatorias, familiares y colectivos realizaron una serie de acciones para resignificar el espacio y otorgarle un valor que pudiera colocar al lugar como un sitio de superación de la violencia social y estatal y para darle un sentido de reconstrucción y reparación a las familias concernidas en el hallazgo.
La construcción del Centro Comunitario Mahatma Gandhi fue uno de los impulsos comunitarios más importantes de familiares, artistas y colectivos para marcar la zona, resignificar el espacio y para construir un lugar desde lo inimaginable sea nombrado desde la consigna: “Que no se repita”. El horror debe ser transformado y entendido como un punto de denuncia pública y social. La Gallera como sitio de memoria recuerda a muchos otros cuya perpetración de crímenes de desaparición y de ocultamiento y borramiento de la identidad deben ser condenados por todos.