Dictadura y tensiones internacionales
El 11 de septiembre de 1973 en Chile tuvo lugar un golpe de Estado que puso fin al gobierno democráticamente electo de Salvador Allende. ¿Cuáles fueron las causas que propiciaron estos sucesos?, ¿cómo reaccionaron los colaboradores y simpatizantes de Allende?, ¿cuál fue la reacción de las naciones que de pronto vieron amenazadas a sus representaciones diplomáticas?
Los golpistas justificaron sus acciones de forma simplista. Para la Junta Militar Allende y la Unidad Popular (up) habían “hundido al país” en una profunda crisis económica y “conducían a Chile al comunismo”. La retórica concordaba con los postulados del entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon y su poderoso secretario de Estado, Henry Kissinger, que apoyaron a Augusto Pinochet y colaboradores que desestabilizaron a la nación andina.
Carabineros, militares y agentes de servicios secretos persiguieron, torturaron y asesinaron con impunidad a colaboradores o simpatizantes de Allende. Los que pudieron encontraron refugio en embajadas o consulados de otros países. Esta situación provocó graves tensiones entre las fuerzas armadas y los cuerpos diplomáticos acreditados en el país. Si bien, algunos mandos militares intentaron asaltar las representaciones extranjeras, la Junta Militar no autorizó esta escalada, lo que permitió realizar negociaciones para conseguir salvoconductos que llevaron al exilio a los refugiados chilenos.