Representaciones de cráneos en la cultura mexicana
En México es muy frecuente que nos encontremos con representaciones de cráneos humanos fuera del contexto de la celebración de Día de Muertos. Esta práctica puede tener muchas veces algún significado religioso, sin embargo, muchos artistas y artesanos han legado obra en la que se recupera dicha estructura ósea. En esta colección mostramos algunas piezas en las que los cráneos son el elemento principal.
En la cultura mexicana hay múltiples representaciones de cráneos que nos resultan familiares, por ejemplo, las calaveritas de azúcar de los altares conmemorativos de nuestros difuntos. Resulta interesante ver aquellos vestigios de esta práctica que también estuvo presente en el México antiguo, así como en la actualidad la encontramos en tatuajes corporales, ornamentos y en múltiples expresiones artísticas.
Algunos especialistas refieren que esta relación podría remontarse al pasado prehispánico; ejemplo de ello son los tzompantli, unas estructuras lineales en las que se exhibieron cabezas y cráneos en complejos ceremoniales. Por otra parte, Vera Tiesler, en “Simbolismo de la cabeza en Mesoamérica”, nos recuerda los atributos que la “cabeza” tiene volviéndola un referente en todo el pensamiento al ser primordial en la vida biológica y contener la mayoría de los órganos sensoriales. Luego de la invasión europea y durante la evangelización, este tipo de imágenes fueron utilizadas en el arte sacro, tal es el caso de san Francisco de Asís, y tiempo después, en diversas fuentes de finales del siglo xx, el cráneo se utilizó en el contexto periodístico.
Las piezas que aquí te compartimos tienen orígenes muy diferentes, así como diversos soportes. Por ejemplo, cráneos de cerámica de los setenta elaborados en Metepec, mientras que otros fueron confeccionados con barro y piedra. En cuanto a temporalidad, contamos con que el cascabel con cráneo humano fue elaborado en bronce y sus orígenes pueden ser entre los años 900 y 1521. Los usos y los significados que se le han dado también son variados: mientras que en algunos casos puede atribuirse al ámbito religioso, en otros se ha utilizado con fines satíricos. Sin duda, esta representación forma parte de la cultura mexicana y es de gran importancia garantizar la conservación de estas expresiones culturales.