Fondo Pulques
Durante el primer siglo del periodo colonial el pulque se comercializó sin pagar ningún impuesto. Sin embargo, para 1633 la Corona española se dio cuenta de que algunos alcaldes mayores cobraban cierta contribución por la producción y la comercialización de esta bebida, por lo que ordenó que dicha cuota se cobrará en toda la Nueva España.
Entre 1669 y 1670 se estableció dicho arrendamiento que se denominó asiento y fue pagado a particulares por periodos de entre dos y cinco años. Más tarde, para 1763, la Dirección de Alcabalas se hizo cargo de los pagos por el comercio del pulque. De la documentación que dejó dicha administración surgió el Fondo Pulques que resguarda el Archivo General de la Nación (agn) que comprende de 1769 a 1810 e incluye correspondencia, informes, demandas, estados de cuenta relativos al ramo y un libro de Real renta del pulque.
Dentro de este Fondo pueden encontrarse los detalles de cada administración del pulque como nombres de empleados y salarios; el total del producto cobrado; los tipos de magueyes; los pueblos, barrios, haciendas y ranchos que comprendían cada administración; diversos informes sobre las dificultades en el cobro; demandas; y, la correspondencia intercambiada con el Juzgado de Bebidas Prohibidas.