Mujeres en la universidad
En México las mujeres pudieron asistir por primera vez a la universidad en 1877. Sin embargo, pasaron 10 años para que Matilde Montoya se graduara de la carrera de medicina. A partir de ahí, poco a poco, ellas comenzaron a poblar las aulas de las instituciones de educación superior, primero en profesiones vinculadas con las humanidades y las artes y, apenas en la segunda mitad del siglo xx, en carreras científicas. En la década de los setenta ya era común que éstas acudieran a la universidad y para 2024, el 76% de las personas universitarias de nuevo ingreso eran del sexo femenino.
El camino de la universidad no ha sido fácil, ya que las mujeres siempre han tenido que luchar en contra de la disparidad de género y la desigualdad. En 1943, la feminista Adela Formoso de Obregón Santacilia fundó la Universidad Femenina de México. En ese momento eran pocos los jóvenes que podían acceder a la educación superior y aún menos las mujeres. Sólo cinco mil de ellas estaban matriculadas en la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) y tenían que lidiar con tópicos sexistas y cuestionamientos respecto a su profesionalización.
Adela Formoso creía que un ambiente educativo delineado por reglas masculinas limitaba el desarrollo profesional de la mujer y que por ello muchas decidían interrumpir sus estudios. Por eso la Universidad Femenina de México, incorporada a la unam, proyectó una educación integral para sus alumnas, quienes podían cursar las licenciaturas en letras, archivonomía, biblioteconomía, asuntos Internacionales, periodismo, auxiliar médica, auxiliar de odontología y química farmacéutica bióloga.
Asimismo, las mujeres también han luchado por derechos estudiantiles como la libertad de cátedra, la democratización de las escuelas y las facultades, o la gratuidad de la educación. En 1968 muchas de ellas participaron en el movimiento estudiantil y fueron detenidas. También destacaron en 1987 cuando participaron en el Consejo Estudiantil Universitario logrando detener las reformas universitarias.
La presencia femenina en la universidad sigue aumentando. Actualmente, 52% de la matrícula de la unam está constituida por mujeres y muchas de ellas participan de forma activa para eliminar la violencia en su contra. Sin embargo, aún falta terreno por ganar en cuanto a la erradicación del acoso y la violencia de género en los espacios educativos y la disparidad salarial en los puestos de trabajo.