La Ciudad de México inundada
Ante los huracanes y otros fenómenos climáticos que se presentan en las costas del país, la Ciudad de México se enfrenta a menudo con fuertes lluvias. Y aunque muchos de sus jóvenes habitantes aseguran en redes sociales que “la ira de Tláloc no se había sentido como en los últimos tiempos”, la realidad es que en diversas ocasiones la ciudad, que fue asentada sobre un lago en el centro de un valle, se ha visto afectada por la acumulación de agua.
Una de las peores inundaciones de la historia ocurrió la noche del 15 de julio de 1951 cuando se registraron fuertes lluvias provocando que el entonces Distrito Federal, obligando a los habitantes a improvisar soluciones para poder transportarse o caminar por las calles y llegar a sus destinos.
Debido a las deficiencias en la infraestructura hidráulica, las inundaciones duraron tres meses y el nivel del agua alcanzó hasta dos metros de altura en algunos lugares, por lo que ir en una balsa, lancha o sentarse en un “carrito”, que era remolcado por otra persona que caminaba mojándose, fueron los transportes más socorridos sobre todo en el Centro Histórico; los pasillos improvisados con tablas, las piedras en el camino o los escalones al pie de las puertas fueron muy valorados para poder pisar sin tocar el agua contaminada. Estas imágenes tomadas por el fotógrafo Tomás Montero, de la serie Al mal tiempo, buena cara, forman parte de esos recuerdos, y de la memoria de México. ¿Y tú habías visto imágenes de estas inundaciones?