Expresiones artísticas
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Antonio de Cabezón: músico de España, organista del Nuevo Mundo

La obra de Antonio de Cabezón llegó a la Nueva España a partir de 1586. Había sido publicada en Madrid en 1578 por su hijo Hernando. Se trata de partituras para órgano que se tocaron, sobre todo, en la provincia de Oaxaca. Padre e hijo se dieron a la tarea de recopilar y, en algunos casos, adaptar tanto motetes como misas y chansons (la mayoría piezas polifónicas) de autores renombrados de su época como Josquin des Prés, Thomas Crécquillon, Jean Richafort, Philippe Verdelot y Jacobus Clemens non Papa.

Antonio de Cabezón nació en Castrillo de Matajudíos, cerca de Burgos, en 1511. A finales del siglo xvi, el franciscano Jerónimo de Mendieta, en su Historia Eclesiástica Indiana, relata que: "no hay pueblo de cien vecinos que no tenga cantores que oficien las misas y vísperas en canto de órgano..." De Cabezón fue músico de cámara de Carlos V y de Felipe II. Su producción coincide con una evolución en la técnica que fabrica órganos en Europa, dejando atrás el blockwerk gótico y hacia órganos renacentistas más complejos.

El primer órgano que llegó a México se ha documentado en 1530, importado de Sevilla para el Colegio de Texcoco dirigido por Pedro de Gante. La Declaración de Instrumentos Musicales de Juan Bermudo, publicada en 1555, es la primera compilación de música para teclado pensada específicamente para "las Indias". Sin embargo, la de De Cabezón será la más conocida en las grandes catedrales de México, Valladolid, Guadalajara, Puebla y Antequera, que tenían ya órganos y coplas de ministriles (conjuntos de chirimía, vihuela, sacabuche y corneta). A partir de 1568, incluso, los órganos comenzaron a construirse en la Nueva España.

La Casa de Contratación de Sevilla, establecida en 1503, controlaba el flujo de pasajeros, navíos, mercancías y comunicaciones entre España y sus territorios de ultramar. Es esa catedral, la hispalense, la que marcará pauta en lo litúrgico y la práctica musical para las iglesias obispales de América. Las obras de De Cabezón viajaron desde la imprenta de Francisco Sánchez en Madrid hacia Sevilla y de ahí a Veracruz.