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Pueblo rechazado, Vicente Leñero

Pueblo rechazado, Vicente Leñero

 
 

Institución: Centro Académico de la Memoria de Nuestra América

El objeto destacado que presentamos en esta ocasión es parte del patrimonio literario que heredó a los mexicanos el novelista, periodista, dramaturgo, guionista e ingeniero civil, Vicente Leñero. Según su hija, la también dramaturga Estela Leñero, su padre comenzó a escribir teatro cuando sufrió algunas dificultades en su carrera como novelista. De esta manera, cerró una primera etapa de su vida como escritor y, aprovechando la formación que obtuvo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García mientras estudiaba ingeniería, comenzó su período como creador teatral con la obra Pueblo rechazado, cuyo libreto presentamos aquí y con el que se inició en México lo que ahora se conoce como teatro documental. Este género dramático que algunos han calificado sólo como variante o híbrido de géneros, lleva a la escena hechos verdaderos que fueron previamente investigados, por lo que generalmente se enfocan en cuestiones históricas, políticas, biográficas, fenómenos culturales y reflexiones sobre espacios públicos y privados.

 

Para escribir esta obra, Leñero tomó como base el polémico caso del monje belga Gregorio Lemercier, prior del Monasterio Benedictino de Santa María de la Resurrección, ubicado en la zona boscosa de Santa María Ahuacatitlán, en el estado de Morelos, quien consideró una buena idea introducir la práctica psicoanalítica entre su congregación. Esta noticia, que dio la vuelta al mundo, escandalizó a la jerarquía eclesiástica y pronto llegó a oídos del Vaticano. Lemercier y sus monjes fueron obligados a terminar con sus sesiones y al negarse a ello, el monasterio fue cerrado y la congregación, incluido a don Gregorio, abandonaron la vida religiosa. Pueblo rechazado fue puesta en escena en el conflictivo año de 1968, dirigida por Ignacio Retes, sin embargo, fue censurada por presentar una posición crítica y poner en evidencia una Iglesia retrógrada e intransigente. A pesar de ello, la obra regresó a los teatros años después, colocó a su autor como uno de los más notables de su generación y lo desveló como un hombre católico en conflicto con las altas cúpulas del poder eclesiástico.

 

Este guión que resguarda Memórica, gracias al Centro Académico de la Memoria de Nuestra América, forma parte de los documentos del archivo de Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca, Morelos entre 1952 y 1982 y que, al encontrarse en la misma zona que Lemercier, es muy probable que lo conociera personalmente y siguiera de cerca su historia y la de su congregación. En la primera página del mismo, aparece la dedicatoria de Leñero hacia Méndez Arceo, señalando su admiración y afecto, por lo que suponemos que él mismo se lo hizo llegar al religioso en mayo de 1968. Este ejemplar impreso cuenta con dibujos de Fernando García Ponce, pintor mexicano que gustaba de hacer collages abstractos y cuyo hermano, Juan, era escritor y seguramente también cercano a Leñero. Vale la pena mencionar que a lo largo del texto aparecen anotaciones hechas con pluma azul, que Arceo posiblemente realizó mientras leía el libreto. Al final del expediente aparece una nota de prensa sobre Pueblo rechazado escrita por Francisco Prieto en la cual la caracteriza como una obra que “crea escuela”.

 

Material de apoyo:

Leñero, Vicente. "Vivir del teatro: Pueblo rechazado." en Diálogos: Artes, Letras, Ciencias Humanas, Vol. 18, No. 3, mayo-junio 1982, pp. 3-11.

Torres-Trueba, Maria Teresa, El teatro de Vicente Leñero, Illinois, Estados Unidos, Northwestern University, 1979.

 

Institución: Centro Académico de la Memoria de Nuestra América

El objeto destacado que presentamos en esta ocasión es parte del patrimonio literario que heredó a los mexicanos el novelista, periodista, dramaturgo, guionista e ingeniero civil, Vicente Leñero. Según su hija, la también dramaturga Estela Leñero, su padre comenzó a escribir teatro cuando sufrió algunas dificultades en su carrera como novelista. De esta manera, cerró una primera etapa de su vida como escritor y, aprovechando la formación que obtuvo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García mientras estudiaba ingeniería, comenzó su período como creador teatral con la obra Pueblo rechazado, cuyo libreto presentamos aquí y con el que se inició en México lo que ahora se conoce como teatro documental. Este género dramático que algunos han calificado sólo como variante o híbrido de géneros, lleva a la escena hechos verdaderos que fueron previamente investigados, por lo que generalmente se enfocan en cuestiones históricas, políticas, biográficas, fenómenos culturales y reflexiones sobre espacios públicos y privados.

Para escribir esta obra, Leñero tomó como base el polémico caso del monje belga Gregorio Lemercier, prior del Monasterio Benedictino de Santa María de la Resurrección, ubicado en la zona boscosa de Santa María Ahuacatitlán, en el estado de Morelos, quien consideró una buena idea introducir la práctica psicoanalítica entre su congregación. Esta noticia, que dio la vuelta al mundo, escandalizó a la jerarquía eclesiástica y pronto llegó a oídos del Vaticano. Lemercier y sus monjes fueron obligados a terminar con sus sesiones y al negarse a ello, el monasterio fue cerrado y la congregación, incluido a don Gregorio, abandonaron la vida religiosa. Pueblo rechazado fue puesta en escena en el conflictivo año de 1968, dirigida por Ignacio Retes, sin embargo, fue censurada por presentar una posición crítica y poner en evidencia una Iglesia retrógrada e intransigente. A pesar de ello, la obra regresó a los teatros años después, colocó a su autor como uno de los más notables de su generación y lo desveló como un hombre católico en conflicto con las altas cúpulas del poder eclesiástico.

Este guión que resguarda Memórica, gracias al Centro Académico de la Memoria de Nuestra América, forma parte de los documentos del archivo de Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca, Morelos entre 1952 y 1982 y que, al encontrarse en la misma zona que Lemercier, es muy probable que lo conociera personalmente y siguiera de cerca su historia y la de su congregación. En la primera página del mismo, aparece la dedicatoria de Leñero hacia Méndez Arceo, señalando su admiración y afecto, por lo que suponemos que él mismo se lo hizo llegar al religioso en mayo de 1968. Este ejemplar impreso cuenta con dibujos de Fernando García Ponce, pintor mexicano que gustaba de hacer collages abstractos y cuyo hermano, Juan, era escritor y seguramente también cercano a Leñero. Vale la pena mencionar que a lo largo del texto aparecen anotaciones hechas con pluma azul, que Arceo posiblemente realizó mientras leía el libreto. Al final del expediente aparece una nota de prensa sobre Pueblo rechazado escrita por Francisco Prieto en la cual la caracteriza como una obra que “crea escuela”.

Material de apoyo:

Leñero, Vicente. "Vivir del teatro: Pueblo rechazado." en Diálogos: Artes, Letras, Ciencias Humanas, Vol. 18, No. 3, mayo-junio 1982, pp. 3-11.

Torres-Trueba, Maria Teresa, El teatro de Vicente Leñero, Illinois, Estados Unidos, Northwestern University, 1979.

 

 

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