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Bacante

Bacante

 
 

Institución: Museo Nacional de San Carlos

Jean-Jacques Pradier fue un escultor suizo nacido el 11 de mayo de 1790 en Ginebra y fallecido el 4 de junio de 1852 en París, Francia. Desde joven mostró una inclinación hacia las artes, y a la edad de 16 años ingresó en la Escuela de Arte de Ginebra, donde estudió bajo la tutela del también artista François-Frédéric Lemot. En 1808, Pradier se trasladó a París para convertirse en discípulo de Jean-Antoine Houdon, y más tarde de François Joseph Bosio. Ambos maestros influyeron en su estilo y técnica, guiándolo hacia el dominio de la escultura neoclásica.

Durante su estancia en París, Pradier se sumergió en el Museo del Louvre, donde estudió y se inspiró en las obras maestras antiguas y renacentistas, lo que le permitió perfeccionar su conocimiento sobre la anatomía y las proporciones humanas, habilidades que se reflejaron en sus obras, llevándolo a ganar reconocimiento y prestigio como escultor. Más tarde su estilo evolucionó hacia el romanticismo y se caracterizó por el énfasis en las emociones y la expresión individual.

 

Bacante es una de las obras más famosas y reconocidas de Jean-Jacques Pradier, creada por en 1834, y representa a una figura femenina que personifica a una “bacante”. Las bacantes fueron seguidoras o sacerdotisas de Baco, el dios romano del vino y la fertilidad; también eran conocidas como ménades. La figura de la Bacante muestra a una mujer semidesnuda, enfatizando su aspecto salvaje y libre y evocando la celebración asociada con las festividades en honor a Baco. Asimismo, el escultor logra captar la sensualidad y el movimiento con gran detalle en la anatomía y los pliegues del manto que le dan vida a la escultura; lo anterior permite admirar las texturas sutiles y realistas. Esta obra es una muestra destacada del estilo romántico de Pradier, que buscaba evocar emociones y transmitir una sensibilidad poética

 

La pieza original se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Lyon, en Francia. Sin embargo, también existen réplicas de esta obra maestra en diferentes recintos dedicados al arte, un ejemplo de ello es la que se encuentra en el Museo Nacional de San Carlos. Jean-Jacques Pradier fue conocido por su capacidad para captar la gracia y la sensualidad, así como por el gran detalle de su trabajo escultórico. A lo largo de su carrera, Pradier creó numerosas piezas destacadas, incluyendo estatuas, bustos, monumentos y bajorrelieves; su trabajo a menudo representa figuras mitológicas, alegorías y retratos de personajes notables de la época, y su legado es visiblemente significativo en la plástica del siglo xix.

 

Material de apoyo:

“Las bacantes” en Eurípides, Tragedias III, Madrid, Biblioteca Clásica, Gredos, 1981.

Manca, Bade, Costello, 1000 esculturas de los grandes maestros, Nueva York, Parkstone Press, 2014.

 

Institución: Museo Nacional de San Carlos

Jean-Jacques Pradier fue un escultor suizo nacido el 11 de mayo de 1790 en Ginebra y fallecido el 4 de junio de 1852 en París, Francia. Desde joven mostró una inclinación hacia las artes, y a la edad de 16 años ingresó en la Escuela de Arte de Ginebra, donde estudió bajo la tutela del también artista François-Frédéric Lemot. En 1808, Pradier se trasladó a París para convertirse en discípulo de Jean-Antoine Houdon, y más tarde de François Joseph Bosio. Ambos maestros influyeron en su estilo y técnica, guiándolo hacia el dominio de la escultura neoclásica.

Durante su estancia en París, Pradier se sumergió en el Museo del Louvre, donde estudió y se inspiró en las obras maestras antiguas y renacentistas, lo que le permitió perfeccionar su conocimiento sobre la anatomía y las proporciones humanas, habilidades que se reflejaron en sus obras, llevándolo a ganar reconocimiento y prestigio como escultor. Más tarde su estilo evolucionó hacia el romanticismo y se caracterizó por el énfasis en las emociones y la expresión individual.

Bacante es una de las obras más famosas y reconocidas de Jean-Jacques Pradier, creada por en 1834, y representa a una figura femenina que personifica a una “bacante”. Las bacantes fueron seguidoras o sacerdotisas de Baco, el dios romano del vino y la fertilidad; también eran conocidas como ménades. La figura de la Bacante muestra a una mujer semidesnuda, enfatizando su aspecto salvaje y libre y evocando la celebración asociada con las festividades en honor a Baco. Asimismo, el escultor logra captar la sensualidad y el movimiento con gran detalle en la anatomía y los pliegues del manto que le dan vida a la escultura; lo anterior permite admirar las texturas sutiles y realistas. Esta obra es una muestra destacada del estilo romántico de Pradier, que buscaba evocar emociones y transmitir una sensibilidad poética

La pieza original se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Lyon, en Francia. Sin embargo, también existen réplicas de esta obra maestra en diferentes recintos dedicados al arte, un ejemplo de ello es la que se encuentra en el Museo Nacional de San Carlos. Jean-Jacques Pradier fue conocido por su capacidad para captar la gracia y la sensualidad, así como por el gran detalle de su trabajo escultórico. A lo largo de su carrera, Pradier creó numerosas piezas destacadas, incluyendo estatuas, bustos, monumentos y bajorrelieves; su trabajo a menudo representa figuras mitológicas, alegorías y retratos de personajes notables de la época, y su legado es visiblemente significativo en la plástica del siglo xix.

Material de apoyo:

“Las bacantes” en Eurípides, Tragedias III, Madrid, Biblioteca Clásica, Gredos, 1981.

Manca, Bade, Costello, 1000 esculturas de los grandes maestros, Nueva York, Parkstone Press, 2014.

 

 

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