Crónica de una invasión. Defensa de Veracruz.

Las naciones enmarcan su vida y desarrollo en aspectos internos y en los intereses de los países poderosos. A fines del siglo xix y principios del siglo xx, el desarrollo y seguridad de México dependía en gran medida de los niveles de sus factores de poder en lo económico, político, social y militar, que se reflejaban en sus fortalezas y debilidades. México en esa época, estaba en condiciones desfavorables para afrontar las amenazas de Estados Unidos y potencias europeas con intereses de dominación.

La intervención norteamericana de 1847 nos da un preámbulo de lo complicada que fue la relación con Estados Unidos desde el siglo xix. Este conflicto que parecía extinto, a medida que se estrechaban las relaciones entre ambos, se reavivó con una segunda invasión, que no sólo puso en riesgo la vida de los habitantes de Veracruz, sino también la soberanía nacional. La irrupción evidenció los proyectos económicos y políticos que tenía sobre México.

El propósito de esta exposición es poner ante los ojos de los espectadores una selección de fuentes históricas que resguardan los acervos de la Secretaría de Marina, con lo que se pretende retroceder, imaginariamente, hasta el momento mismo en el que ocurrió la ocupación estadunidense en el Puerto de Veracruz el 21 de abril de 1914.

El recorrido histórico está formado por cinco salas. Se comienza con el contexto para entender el desarrollo del conflicto; la segunda analiza los hechos ocurridos poco antes del desembarco estadunidense y el incidente de Tampico, la tercera está dedicada al combate del 21 y 22 de abril. En la cuarta se ofrece una explicación de la defensa que dieron los cadetes de la Escuela Naval Militar y cómo los jóvenes obstaculizaron el avance que estaba desembarcando en el malecón. Finalmente, la quinta sala, se refiere a los acontecimientos que sucedieron durante los siete meses en que se mantuvo la ocupación norteamericana.

Esta exposición se realizó gracias a la iniciativa de la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, Memórica, y de la Dirección del Patrimonio Documental de la Secretaría de Marina, preocupados por dar a conocer y divulgar las fuentes históricas que resguarda la Armada.





México en la mira

Marina de Guerra, escuadrillas, escuadrillas del Pacifico.

México se halla finalmente donde el mundo entero está mirando. América Central está a punto de ser tocada por las grandes rutas del comercio y del tráfico mundiales corriendo libremente de océano a océano por el istmo.

Henry Lane Wilson
Embajador norteamericano (1910-1913)





A finales del siglo xix y principios del siglo xx acaecieron una serie de transformaciones que trastocaron la vida económica, política y social a nivel mundial. La carrera imperialista que se produjo a consecuencia de la Segunda Revolución Industrial, se tradujo en una disputa por la hegemonía entre las metrópolis europeas y la estadunidense. Fue en este contexto internacional en el que México se convirtió en el campo de las rivalidades entre éstas.

México se halla finalmente donde el mundo entero está mirando. América Central está a punto de ser tocada por las grandes rutas del comercio y del tráfico mundiales corriendo libremente de océano a océano por el istmo.

Henry Lane Wilson
Embajador norteamericano (1910-1913)

Marina de Guerra, escuadrillas, escuadrillas del Pacifico.

A finales del siglo xix y principios del siglo xx acaecieron una serie de transformaciones que trastocaron la vida económica, política y social a nivel mundial. La carrera imperialista que se produjo a consecuencia de la Segunda Revolución Industrial, se tradujo en una disputa por la hegemonía entre las metrópolis europeas y la estadunidense. Fue en este contexto internacional en el que México se convirtió en el campo de las rivalidades entre éstas.

Los estudiosos han señalado que el capital extranjero que dominó las actividades más importantes de la economía mexicana a principios del siglo xx correspondió a las inversiones del vecino del norte. No obstante, la riqueza conjunta de los ingleses, franceses y alemanes representó una cifra apenas menor a la de los Estados Unidos. Esta balanza, comenzó a inclinarse por la inversión europea, desde la administración de Porfirio Díaz, ante el intento de contrarrestar el creciente poderío monopolista que representaba aquel país, lo que contribuyó al deterioro de la relación entre ambas naciones.

Marina de Guerra, escuadrillas, escuadrillas del Golfo.

Marina de Guerra, escuadrillas, escuadrillas del Golfo.

USS Minnesota.

USS Michigan, Louisiana, New Hampshire y Minnesota.

USS Minnesota.

USS Michigan, Louisiana, New Hampshire y Minnesota.

Desde que inició la Revolución mexicana el gobierno norteamericano movilizó parte de su ejército hacia la frontera y envió buques de guerra hacia aguas mexicanas, tanto en el Golfo como en el Pacífico, argumentando que los enfrentamientos entre los grupos revolucionarios ponían en riesgo vidas y propiedades estadunidenses. Con la llegada del presidente Woodrow Wilson, la situación se intensificó ya que se negaba a reconocer la presidencia de Victoriano Huerta, después de los hechos acaecidos durante la Decena Trágica. Para ese entonces la flota estadounidense estaba conformada por cerca de 160 embarcaciones, entre acorazados, destructores, cruceros, cañoneros y submarinos, que desde 1913 extendieron su presencia en las costas mexicanas.

Mientras tanto, la situación de beligerancia y la inestabilidad social que predominaba al interior del país mexicano desde el inicio de la revolución, marcó la política militarista que distinguió la administración de Huerta, quien sabía que debía eliminar los movimientos rebeldes de la zona norte*.

USS Georgia.

Rhode Island.

USS Georgia.

Rhode Island.

La Kodak.

USS Connecticut.

La Kodak.

USS Connecticut.

Prácticamente durante todo el año de 1913, la organización de los buques se basó en flotillas que eran: la flotilla de la Ascensión y la flotilla del Sur, ambas operaban en el Golfo de México y Mar Caribe. Con el gobierno de Huerta se agregaron dos escuadrillas, la del Golfo y la del Pacífico, que desde marzo de 1914 fueron dirigidas por los comodoros Manuel Azueta y Francisco L. Carrión, respectivamente. Los buques con los que la Armada huertista contaba y que debían operar en ambos litorales eran: Corbeta Ignacio Zaragoza, los cañoneros Veracruz, Tampico, Bravo, Morelos, General Guerrero y el transporte de guerra Progreso, entre otras embarcaciones menores*.

Este era el escenario, México estaba en la mira y la tropa y la flota estadunidense demostraban su superioridad en las costas mexicanas. Los telegramas dirigidos a la Secretaría de Guerra y Marina evidencian que, desde 1913, la presencia yanqui se intensificó. Mazatlán, Tampico, Veracruz, Manzanillo, Baja California, Acapulco, Topolobampo, Guaymas y Salinas Cruz fueron el escenario de llegada y salida de buques de guerra, acorazados, cañoneros, transportes carboneros y yates americanos.

USS Vermont.

USS Vermont.

Twelve Inch Guns y USS Idaho.

USS Idaho.

Twelve Inch Guns y USS Idaho.

USS Idaho.

Para abril de 1914 en los puertos mexicanos se encontraban las siguientes unidades de superficie: en Tampico, al mando del contralmirante Henry T. Mayo estaba el Connecticut, Minnesota, Des Moines, Chester, San Francisco, Cyclops, Solace (buque hospital), Dolphin, Hancook, Orion y Michigan; en ese mismo puerto, al mando del Contralmirante Charles J. Badger, estaba el Arkansas, New Hampshire, South Carolina, Vermont y New Jersey; y en Veracruz al mando del almirante Frank Fletcher estaba el Florida, Utah y Prairie. Ante este despliegue de superioridad frente a las escuadrillas mexicanas ¿era posible defender el puerto?

México en la mira México en la mira

Desde que Woodrow Wilson tomó posesión de la presidencia de los Estados Unidos, hizo público su desconocimiento a Victoriano Huerta. Su visión misional para establecer el orden con respecto a los países débiles, aunado a sus intereses económicos, intensificó su política de intervencionismo militar. Como primera medida, envío al agente especial John Lind con tres propósitos: el primero, investigar la situación real que se vivía a causa de la guerra civil, limar asperezas entre las diferentes facciones de México e investigar quién de los revolucionarios podría ser el próximo presidente y, finalmente, hacer respetar la convocatoria a elecciones presidenciales*.

Frank Fletcher y John Lind.

Frank Fletcher y John Lind.

Secretaría de Guerra y Marina, mesa de telegramas.

Secretaría de Guerra y Marina, mesa de telegramas.

El 9 de abril de 1914 ocurrió lo que se ha denominado como “el incidente de Tampico” suceso que daría pie a la ocupación. Los hechos iniciaron cuando fueron detenidos siete marinos norteamericanos que habían desembarcado en el muelle Iturbide para abastecerse de gasolina, violando los reglamentos interiores del puerto que prohibían la circulación de autoridades militares extranjeras. Los marinos del Dolphin fueron detenidos breve tiempo y liberados por elementos militares a las órdenes del coronel Ramón H. Hinojosa, quien extendió disculpas verbales; no obstante, el General a cargo del Dolphin, Henry T. Mayo, no aceptó y se empeñó en una reparación pública a lo que él consideró una ofensa a la soberanía estadunidense. En ese momento el conflicto se volvió internacional.

No hay duda de que las acciones bélicas estaban planeadas por el gobierno norteamericano, por el hecho de que con suficiente anticipación sus ciudadanos que estaban en Veracruz, fueron desalojados. El mayor ejemplo, fue el agente especial enviado por el gobierno de Wilson, John Lind, y la familia de Frank Fletcher, comandante estadunidense al mando de la flota en Veracruz, quienes abandonaron el puerto el 6 de abril a bordo del yate americano Myflower*.

El almirante Fletcher en su visita a México.

El almirante Fletcher en su visita a México.

USS Mayflower y USS Chester en Veracruz. USS Mayflower y USS Chester en Veracruz.

USS Mayflower y USS Chester en Veracruz.

Ante el incidente y la negativa de Huerta a presentar saludos a la bandera estadunidense, la diplomacia quedó en segundo término. Ciertamente era el pretexto para que el presidente Wilson ordenara la ocupación en Tampico. Poco antes de que se cumpliera el ultimátum para presentar las disculpas públicas, sorpresivamente, los acorazados norteamericanos que se encontraban frente al puerto zarparon hacia el sur, dirigiéndose a Veracruz. La razón era la noticia de que el buque Ipiranga de origen alemán, venía con un cargamento de armas importante para Huerta. De esa manera, el problema en Tampico ya sólo era el pretexto. Para los estadunidenses era trascendente evitar que el presidente mexicano se fortaleciera. Este fue el motivo que desencadenó la abrupta ocupación en el puerto veracruzano.

Ante el incidente y la negativa de Huerta a presentar saludos a la bandera estadunidense, la diplomacia quedó en segundo término. Ciertamente era el pretexto para que el presidente Wilson ordenara la ocupación en Tampico. Poco antes de que se cumpliera el ultimátum para presentar las disculpas públicas, sorpresivamente, los acorazados norteamericanos que se encontraban frente al puerto zarparon hacia el sur, dirigiéndose a Veracruz. La razón era la noticia de que el buque Ipiranga de origen alemán, venía con un cargamento de armas importante para Huerta. De esa manera, el problema en Tampico ya sólo era el pretexto. Para los estadunidenses era trascendente evitar que el presidente mexicano se fortaleciera. Este fue el motivo que desencadenó la abrupta ocupación en el puerto veracruzano.

Para 1914 el pueblo veracruzano ascendía aproximadamente a 50,000 habitantes. El puerto era el escenario de un gran movimiento de trenes que había en la Estación Terminal, de barcos de altura y de cabotaje que llegaban a la bahía procedentes de diferentes nacionalidades y de la circulación constante de personas y de militares que servían en la Comandancia, en el Arsenal Nacional y en la Escuela Naval de dicho puerto.

Sin previa declaración de guerra, la ocupación

Para 1914 el pueblo veracruzano ascendía aproximadamente a 50,000 habitantes. El puerto era el escenario de un gran movimiento de trenes que había en la Estación Terminal, de barcos de altura y de cabotaje que llegaban a la bahía procedentes de diferentes nacionalidades y de la circulación constante de personas y de militares que servían en la Comandancia, en el Arsenal Nacional y en la Escuela Naval de dicho puerto.

Entradas del puerto de Veracruz.

San Juan de Ulúa y Rhode Island.

Entrada del puerto de
Veracruz.

San Juan de Ulúa y
Rhode Island.

Desembarque de tropa norteamericana en Veracruz el 21 de abril de 1914.

Desembarque de tropa norteamericana en Veracruz el 21 de abril de 1914.

Fuerzas invasoras combatiendo.

Fuerzas invasoras combatiendo.

Entre las oleadas de buques que llegaban a costas veracruzanas, se encontraba la flota estadunidense comandada por el almirante Frank Fletcher quién, el día 21 de abril de 1914, sin previa declaración de guerra, ordenó el desembarco de su flota, con lo que se esperaba evitar la llegada del cargamento de armas para Huerta. Exactamente a las 11:20 de la mañana, los habitantes de Veracruz que se encontraban en los muelles, advirtieron que del cañonero Praire descendían botes con rapidez, cargados con soldados de la infantería de marina estadunidense que se dirigían a diferentes puntos estratégicos del puerto*.

La comandancia, bajo el mando del General Gustavo Mass, recibió órdenes de retirarse hacía Tejería y aguardar allí hasta nuevas instrucciones. El pueblo enterado de la situación comenzó a organizarse. Un grupo de voluntarios se había presentado ante el General Luis B. Becerril, donde recibieron armas y rifles para aprestarse a la defensa; lo mismo hizo el teniente Manuel Contreras y Albino Cerrillo con los reos procesados y sentenciados de la prisión de San Juan de Ulúa. Por su parte, el Comodoro Manuel Azueta, jefe de la escuadrilla del Golfo y ex director de la Escuela Naval, salió de su casa ubicada en la calle de Benito Juárez para dirigirse a dicho plantel en donde los cadetes y el personal militar se encontraban esperando órdenes y dispuestos a abrir fuego contra los marinos norteamericanos.

Hospital de San Sebastián.

Hospital de San Sebastián.

Civiles voluntarios.

Civiles voluntarios.

Para ese momento los soldados yanquis ya habían comenzado a ocupar la ciudad. Su presencia abarcaba desde los patios de ferrocarril hasta la desembocadura de las calles Independencia, Cinco de Mayo e Hidalgo. Otra ala de los invasores se desplazaba por la calle de la República hasta las oficinas de correo. Por su parte, el grupo de voluntarios parapetados desde diferentes puntos, dispararon durante toda la noche.

Norteamericanos en Veracruz, 1914.

Campamentos invasores en Los Médanos, Veracruz.

Norteamericanos en Veracruz, 1914.

Campamentos invasores en Los Médanos, Veracruz.

Campamento norteamericano en Los Cocos, Veracruz

Campamento norteamericano en Los Cocos, Veracruz

En la mañana del 22 de abril Fletcher ordenó a sus hombres culminar con la ocupación y restablecer el orden tomando casa por casa. Al mismo tiempo, llegaban a Veracruz las flotas procedentes de Tampico, a cargo de los comandantes Mayo y Badger, el número de invasores ascendió a 3,000 hombres.

La ocupación yanqui se consumó el 22 de abril a las 11 de la mañana, el número de muertos y heridos no se puede precisar ya que las fuentes nacionales y extranjeras difieren. Tan sólo para 1933 el periódico El Dictamen presentó una larga lista de nombres de los que lucharon, cayeron muertos o heridos por las balas de los invasores. El número de decesos, según esta fuente, ascendió a 92, algunas víctimas sin identificar fueron sepultadas en el hospital de San Sebastián y en la playa norte del puerto, entre los que se contaron a cuatro mujeres.

El Dictamen viernes 21 de abril de 1933.

El Dictamen viernes 21 de abril de 1933.

Conducción de heridos.

Conducción de heridos.

Corresponsales.

Corresponsales.

Muertos en muelle (día 21), Veracruz.

Muertos en muelle (día 21), Veracruz.

El almirante Fletcher no esperaba oposición ya que la escuadrilla del Golfo se encontraba en Tampico debido al movimiento carrancista, no obstante, la resistencia de los soldados, voluntarios y marinos de la Escuela Naval Militar, fue decisiva en la defensa del 21 de abril de 1914.

La resistencia en la Escuela Naval Militar

La resistencia en la Escuela Naval Militar

Uno de los principales focos de resistencia en Veracruz cuando se produjo el desembarco norteamericano fue la Escuela Naval Militar. Las evidencias de los hechos ocurridos, la estrategia implementada y las actuaciones de algunos cadetes y militares aún se resguardan en los acervos históricos de la Secretaría de Marina. Actualmente la Dirección del Patrimonio Documental conserva tres testimonios importantes que relatan los hechos ocurridos el día 21 de abril de 1914.

El primero es el “Parte de Novedades” que rindió al Secretario de Guerra y Marina, el director del plantel y entonces Capitán de Fragata, Rafael Carrión. El segundo testimonio corresponde al parte que igualmente presentó el Comodoro Manuel Azueta y, finalmente, la carta del cadete Carlos Castillo Bretón dirigida a sus padres, narrando los hechos ocurridos, mismos que trataremos de relatar.

Carta del cadete José Castillo Bretón.

Informe que rinde el Comodoro de la Armada Manuel Azuela

Carta del cadete José Castillo Bretón.

Informe que rinde el Comodoro de la Armada Manuel Azuela

Los yanquis en Veracruz.

Barricada yanqui en la calle Morelos (día 21).

Los yanquis en Veracruz.

Barricada yanqui en la calle Morelos (día 21).

La noticia del desembarco de las tropas norteamericanas llegó a la Escuela Naval Militar alrededor de las 11:30 de la mañana, mientras los cadetes se disponían a tomar su clase de Física. El portador de las primeras noticias fue el doctor Antonio Espinosa, profesor de inglés, quien manifestó haberse enterado en el Consulado Americano que los estadunidenses iban a desembarcar. Prontamente el director Carrión, encargó al teniente mayor Ángel del Corzo, acudir a la Comandancia Militar para recibir órdenes, sin embargo, regresó con la noticia de que no había nadie y se desconocía la situación del Comandante Gustavo Mass; mientras tanto, los norteamericanos se dirigían rumbo a la Terminal.

Alrededor de las 11:50 se incorporó a la Escuela Naval Militar el Comodoro Manuel Azueta, el Capitán de Navío Aguilar y el Mayor Sáenz. Inmediatamente los alumnos rodearon al Comodoro Azueta y lo empezaron a vitorear, mientras él se quitó el sombrero y dijo: “Muchachos ha llegado la hora de morir, viva México”*.

Durante los ataques hirieron mortalmente en la parte superior del cráneo al alumno Virgilio Uribe, quien después de permanecer varias horas en el plantel, en un momento de cese del fuego, se aprovechó para enviarlo al hospital con unos miembros de la Cruz Blanca.



Norteamericanos disparando contra el edificio de correos.

Fuerzas americanas protegiendo el desembarque.

Fuerzas americanas frente al mercado.

Norteamericanos disparando contra el edificio de correos.

Fuerzas americanas protegiendo el desembarque.

Fuerzas americanas frente al mercado.

Cruz blanca.

Ceremonia fúnebre con los restos de los caídos en la defensa del puerto de Veracruz.

Cruz blanca.

Ceremonia fúnebre con los restos de los caídos en la defensa del puerto de Veracruz.

A los combates también se unió el teniente José Azueta, quien pertenecía a una de las Baterías a las que se les había ordenado abandonar la plaza, no obstante, al enterarse de los sucesos que estaban ocurriendo en el muelle, se dirigió a la Escuela Naval Militar. Ubicado en la calle de Landero y Cos con una ametralladora con la cual enfrentaba a los enemigos, fue herido varias veces y el teniente Azueta falleció casi un mes después. Las fotografías que aún se conservan de su funeral evidencian la hermandad del pueblo veracruzano ante la pérdida del joven militar.

Alrededor de las 7 de la noche la Escuela resolvió evacuar las instalaciones que ya tenían varios desperfectos. La salida se verificó y se dirigieron hacia la comandancia donde se les informó que el General Gustavo Mass se encontraba en Tejería*.

El personal naval no duró mucho tiempo en Tejería, ya que se les ordenó marchar a la Ciudad de México para continuar sus estudios en el Colegio Militar. Aproximadamente como a las 12:30 horas del 26 de abril, arribaron a la capital, donde fueron recibidos por el contralmirante Othón P. Blanco, jefe del Departamento de Marina.


Habitación destruida en la Escuela Naval.

Correspondencia posterior al desembarco norteamericano.

Habitación destruida en la Escuela Naval.

Correspondencia posterior al desembarco norteamericano.

Escuela Naval bombardeada el día 21.

Relación que manifiesta el personal de la Escuela Naval Militar que combatió el 21 de abril de 1914.

Litografía del Departamento del Estado Mayor.

Escuela Naval bombardeada el día 21.

Relación que manifiesta el personal de la Escuela Naval Militar que combatió el 21 de abril de 1914.

Litografía del Departamento del Estado Mayor.

La estrategia defensiva de la Escuela Naval Militar fue sencilla. Los alumnos repartidos en los diferentes dormitorios cubrieron los balcones con colchones, cómodas y otros muebles, que sirvieron como parapeto. Las habitaciones colindaban hacia lo que, en ese momento, era la construcción del mercado de pescaderías y de frente se tenía vista al malecón, lo que les permitía tener una visión perfecta del desembarco y un buen blanco. La escuela, al igual que las oficinas de correos, aduana y comandancia, era un lugar estratégico que los estadunidenses no pudieron tomar fácilmente.

De acuerdo con el “Parte de Novedades” y la lista de alumnos que remite el director Rafael Carrión unos días después de los acontecimientos, estuvieron presentes 128 elementos, de los cuales más de la mitad eran alumnos jóvenes casi niños; mientras que la flota norteamericana estaba conformada por militares que ya tenían una trayectoria*.



El desenlace

El desenlace

Los estadunidenses quedaron establecidos en las oficinas del hotel de la Estación Terminal y la comandancia se llenó de soldados invasores. Las casas de la población se encontraban en estado de allanamiento y los servicios se paralizaron. A la orden del comandante Fletcher se mandó izar la bandera de los Estados Unidos y se instituyó la Ley Marcial y un gobierno civil a cargo de las fuerzas de la ocupación*.

Oficialidad al izar la bandera norteamericana.

Campamento norteamericano en la alameda.

Los estadunidenses quedaron establecidos en las oficinas del hotel de la Estación Terminal y la comandancia se llenó de soldados invasores. Las casas de la población se encontraban en estado de allanamiento y los servicios se paralizaron. A la orden del comandante Fletcher se mandó izar la bandera de los Estados Unidos y se instituyó la Ley Marcial y un gobierno civil a cargo de las fuerzas de la ocupación*.

Oficialidad al izar la bandera norteamericana.

Campamento norteamericano en la alameda.

Marinos norteamericanos.

Marinos americanos frente al Palacio Municipal de Veracruz.

Marinos norteamericanos.

Marinos americanos frente al Palacio Municipal de Veracruz.

Los carrancistas condenaron la invasión y los norteamericanos, pese a su discurso misional para establecer el orden en las naciones débiles, quedaron mal parados. El conflicto fue trasladado a un foro internacional de mediación conformado por los gobiernos de Argentina, Brasil y Chile. No obstante, Estados Unidos a toda costa buscó establecer los términos que le beneficiaban.

Mientras tanto, la lucha revolucionaria estaba dividida y el movimiento llegaba a la parte más álgida. El empuje de las fuerzas constitucionalistas terminó por vencer a Victoriano Huerta y el 15 de julio de 1914 éste se vio obligado a abandonar México. Una vez que Venustiano Carranza entró a la capital del país, exigió al gobierno de Washington la desocupación de Veracruz. Meses después de establecer negociaciones, el 23 de noviembre del mismo año de la invasión, desalojaron el puerto.

Edificio después del bombardeo.

Edificio después del bombardeo.

Con el desembarco y la intervención norteamericana, Wilson cumplió el objetivo de derrocar al gobierno de Huerta. Los hechos iniciados el 21 de abril de 1914, sin duda, fueron una unión de factores que se entrelazaron, el imperialismo, la inestabilidad del país y las políticas económicas fueron parte de esas causas. Este conflicto vino a cerrar una etapa que Estados Unidos había emprendido para consolidar su hegemonía.

Material de apoyo Material de apoyo

Gobierno del Estado de Veracruz, La heroica defensa de Veracruz en 1914, Gobierno de Veracruz, Jalapa, 1964.

López Ituarte, Alfonso, Satanás. Novela histórica sobre la invasión de Veracruz en 1914, Editorial Citlaltépetl, México, 1964.

Pasquel, Leonardo, La invasión de Veracruz en 1914, Editorial Citlaltépetl, México, 1976.

Pérez de León, José, Historia gráfica de la invasión americana. Veracruz 1914, Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 1980.

Revista General de la Armada de México, “Evocación del 21 de abril de 1914”, en Revista General de la Armada de México, vol. 4, núm. 21, México, 1964, pp. 48-65.

Rodríguez, Alberto A., Don Pascual o la invasión de Veracruz por los americanos en 1914, México, Vda. De CH. Bouret, 1920.

Secretaría de Marina-Armada de México, Gobierno del Estado de Veracruz, De la intervención diplomática a la invasión armada: México frente a Estados Unidos durante 1914, Secretaría de Marina, México, 2014.

Secretaría de Marina-Armada de México, La invasión a Veracruz de 1914. Enfoques multidisciplinarios, Impresora y Encuadernadora Progreso, México, 2015.

Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina-Armada de México, Las fuerzas armadas ante las intervenciones extranjeras, Secretaría de la Defensa Nacional, México, 2016.

Ulloa, Berta, María Larrazolo y Abel Juárez, Veracruz, capital de la nación (1914-1915), El Colegio de México y Gobierno del Estado de Veracruz, 1986.

Créditos

Coordinación general

Capitán Navío SAIN. INT. (N) RET Enrique Vilchis García

Director del Patrimonio Documental de la Secretaría de Marina



Investigación y curaduría

Ángeles Estrada Bermúdez



Colaboradores

Verónica Cotonieto Espinosa

Jesús Javier Hernández García

Francisco Martínez Allende

Nicanor Guzmán Carballo

David Dorantes Amezcua



Dirección de Diseño

María Angélica Santa María Daffunchio



Diseño gráfico y web

Guillermo Salvador López Rocha

César Manuel López Pérez

Oyuki Collado Velasco


Créditos

Coordinación general

Capitán Navío SAIN. INT. (N) RET Enrique Vilchis García

Director del Patrimonio Documental de la Secretaría de Marina



Investigación y curaduría

Ángeles Estrada Bermúdez



Colaboradores

Verónica Cotonieto Espinosa

Jesús Javier Hernández García

Francisco Martínez Allende

Nicanor Guzmán Carballo

David Dorantes Amezcua



Dirección de Diseño

María Angélica Santa María Daffunchio



Diseño gráfico y web

Guillermo Salvador López Rocha

César Manuel López Pérez

Oyuki Collado Velasco