lupa
Portadilla de Felipe Ángeles

Felipe Ángeles

Felipe Ángeles es un personaje de la Revolución mexicana cuya relevancia se ha destacado en los últimos tiempos. Se formó como oficial castrense en el Colegio Militar, en la época de Porfirio Díaz, y fue enviado a Francia para aprender artillería. Con el levantamiento armado de 1910, volvió a México y se puso a las órdenes de Francisco I. Madero, quien lo nombró director del Colegio Militar y, más tarde, lo envió a Morelos a combatir a Emiliano Zapata; su campaña en el sur se distinguió por su enorme capacidad para resolver problemas por la vía del diálogo y la conciliación.

En 1913, al consumarse la traición de Victoriano Huerta, Ángeles fue apresado junto con el presidente y el vicepresidente, pero, a diferencia de éstos, su destino en ese momento no fue el paredón sino el exilio. A la caída de Huerta, Ángeles volvió a México para ponerse a las órdenes de Carranza, quien lo envió a enlistarse en las filas de la División del Norte, al mando de Francisco Villa. Su participación revolucionaria estuvo unida al general duranguense hasta sus últimos días.

La capacidad de Ángeles como estratega, junto a su formación intelectual, contribuyeron de forma destacada a los triunfos que consolidaron la potencia militar de la División del Norte y, muy probablemente, también influyeron en las diferencias que el Centauro del Norte tuvo con Carranza. Su participación en la Convención de Aguascalientes, como parte de la división villista, fue destacada y, después de las derrotas en el Bajío, partió a los Estados Unidos.

Formó, junto con otros mexicanos en Nueva York, la Alianza Liberal Mexicana; con ideas socialistas se internó en México de forma clandestina en diciembre de 1918, 11 meses después fue aprehendido por las fuerzas carrancistas, sometido a un Consejo Extraordinario de Guerra y, finalmente, fusilado.