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Portadilla de La construcción del Deportivo Venustiano Carranza

La construcción del Deportivo Venustiano Carranza

Hacia finales de la década de 1920 era notable que en la Ciudad de México los tiempos habían cambiado. La población rebasó la cifra de un millón de habitantes y la mancha urbana creció sobre los municipios conurbados incrementando los problemas sociales de la entidad. Para el jefe de gobierno del Departamento del Distrito Federal, el doctor Manuel Puig Casauranc, la solución para los inconvenientes de salud e infraestructura de sus residentes era ordenar la capital mediante la coordinación de dos acciones relacionadas entre sí: sanear el medio ambiente en el que habitaban las clases populares y su moralización a través de actividades intelectuales y físicas.

Fue en este contexto que en 1929 se construyó el Centro Social y Deportivo para Trabajadores Venustiano Carranza, diseñado por los arquitectos Juan Segura y Vicente Urquiaga. Ubicado sobre la calzada Balbuena en un terreno de 150 mil metros cuadrados, este centro ofrecía actividades deportivas y educativas para que los trabajadores ocuparan su tiempo libre y, según un documento de la época, para propiciar la sana convivencia con sus semejantes y alejarlos de aquellos lugares donde se corrompía al cuerpo y al espíritu.

Como era de esperarse, el edificio fue construido con los avances y diseños más modernos del momento, que en aquellos años consistían en el art déco para cuestiones ornamentales y estéticas, así como en el uso del cemento y el concreto armado como materiales de cimentación. Gracias a estas imágenes resguardadas por el Museo Archivo de la Fotografía, logramos acceder al momento mismo de la edificación de esta obra emblemática del art déco mexicano y percibimos las características típicas de este estilo en su vertiente arquitectónica: el escalonamiento en los cuerpos que componen las fachadas, las puertas de acceso como arcos degradados, los remates con formas geométricas, las líneas en zigzag en distintas partes de la edificación, e incluso algunos elementos que retoman las formas y la tradición de la arquitectura prehispánica. Estas fotografías son un rico testimonio de las políticas culturales de aquella época.