C ASA W AGNER Cultura musical en México. Siglos XIX-XX
◄ Atrás Siguiente ►

¿Por qué es importante la Casa Wagner y Levien?

Esta empresa, de raíces alemanas, fue clave en la proyección de compositores y músicos mexicanos como Juventino Rosas, Ricardo Castro y Manuel M. Ponce. También difundió el repertorio europeo y norteamericano más famoso en sus distintas vertientes. Entre los siglos xix y xx impulsó la enseñanza musical, acercó este arte a públicos cada vez más diversos y contribuyó a su profesionalización.


Trayectoria


Conciertos

Escena de tres mujeres en torno a un piano en El Mundo Ilustrado.

Año IX, t. I, núm. 8, 23 de febrero de 1902, p. 18.

Objeto Digital

Diario íntimo y ficticio de la profesora Luisa Marchetti.

14 de febrero de 1911. Visité el recién inaugurado Gran Salón de Conciertos. Al fondo del nuevo almacén se abría un gran salón de estilo moderno, con paredes blancas decoradas en oro: ¡un golpe de vista encantador! Sin esquinas ni ángulos, su acústica era insuperable; nada que ver con el viejo saloncito de la calle de Zuleta.

Sobre la entrada, en alto relieve, los rostros de Wagner y Beethoven me dieron la bienvenida. En el escenario, del lado izquierdo brillaba un órgano tubular de E. F. Walcker & Cía., traído desde Alemania para este recinto. Y al centro, completaba la armonía del conjunto un espléndido piano de cola de concierto de la firma Steinway & Sons, que tanta celebridad ha dado a la Casa Wagner.

¡Por fin la música tiene su templo!

Escuchar música de cámara en la Sala Wagner fue una novedad absoluta. En la república mexicana no era común asistir a conciertos públicos dedicados a obras instrumentales, pues en los teatros predominaban la ópera y la zarzuela. Aquí, en cambio, pequeños ensambles —tríos, cuartetos, quintetos e incluso octetos— encontraron por primera vez un escenario estable, con ciclos concebidos especialmente para este género. Así, la Sala Wagner fue pionera en la vida musical del país.

El Cuarteto Saloma, junto con los cuartetos del Conservatorio Nacional, Beethoven y el de la Sociedad Filarmónica, hicieron de la Sala Wagner su casa, consolidándola como un referente artístico en la capital.

Programa. El Cuarteto Saloma en vísperas de la Revolución.

Sentado, a la derecha, Luis Gabriel Saloma, director y primer violín; Pedro Valdés Fraga, segundo violín; Francisco Baltazarez, viola; y Rafael Galindo, violonchelo. agn, Instrucción Pública y Bellas Artes (Propiedad Artística y Literaria), caja 68, exp. 68.

Objeto Digital

Entre diciembre de 1908 y enero de 1909 el Cuarteto Saloma ofreció un ciclo de seis conciertos de música de cámara en la Sala Wagner.

La serie contó con el apoyo de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, entonces dirigida por Justo Sierra, quien otorgó una subvención especial. A cambio, el Cuarteto reservó en cada función 10 boletos gratuitos para los alumnos del Conservatorio con el propósito de acercarlos a un género que apenas comenzaba a abrirse paso en la vida cultural de la capital.

Gracias a esta iniciativa los estudiantes pudieron descubrir obras de Haydn, Mozart, Schubert, Mendelssohn y Smetana, y escuchar por primera vez el Cuarteto de cuerdas núm. 1, Op. 6 (1903) del maestro Julián Carrillo.

Ciclo de conciertos.

agn, Instrucción Pública y Bellas Artes (Propiedad Artística y Literaria), caja 68, exp. 68 [s.f.].

Objeto Digital

El pianista mexicano Alberto Villaseñor actuó en la Sala Wagner como solista e integrante de conjuntos de cámara. Los críticos de la época lo consideraban una promesa por la energía, delicadeza, sentimiento y elegancia de su interpretación.

A finales de 1910, María Luisa Meneses —hija de Carlos Julio Meneses, director de la Orquesta del Conservatorio— debutó en el Teatro Arbeu con el Segundo concierto para piano en sol menor, Op. 22, célebre obra del compositor francés Camille Saint-Saëns. María Luisa estudiaba en el Conservatorio y formaba parte de la orquesta de alumnos, dirigida por el profesor Luis G. Saloma.

Un joven talento mexicano.

Fotografía de Alberto Villaseñor, discípulo de Carlos J. Meneses, en Julián Carrillo, Pláticas musicales, A. Wagner y Levien, Sucs., Monterrey, 1913, pp. 34-35.

Objeto Digital

Brillante debut de la pianista mexicana María Luisa Meneses.

El Arte. Revista Musical, t. VIII, núm. 12 (diciembre de 1910), p. 94.

Objeto Digital

El Cuarteto Beethoven, fundado en 1910 por el violinista Julián Carrillo, debutó en la Sala Wagner con una temporada de 14 conciertos.

Un par de años más tarde, Carrillo lamentaba que la continuidad del Cuarteto y de la Orquesta Beethoven dependiera casi por completo del apoyo del Gobierno.

Además del respaldo oficial, reconocía también la colaboración de la Casa Wagner, que prestó su sala de conciertos para los ensayos, anunció las funciones en su Gaceta Musical y obsequió los programas de mano.

Cuarteto Beethoven.

En Julián Carrillo Pláticas musicales, A. Wagner y Levien, Sucs., Monterrey, 1913, pp. 132-133.

Objeto Digital

En 1928, el violista Luis Gabriel Saloma, fundador del Cuarteto que lleva su nombre, presumía con orgullo la enorme lista de compositores que presentó por primera vez al público mexicano:

“Desde el año de 1896 en que fundé el cuarteto saloma, hasta hoy día, he tenido como objetivo difundir la Música de Cámara en México, sin que los múltiples obstáculos y sinsabores inherentes a todo apostolado me hayan desanimado, y he tenido la satisfacción de ir paulatinamente, dando a conocer durante todos estos años las obras de los autores clásicos, neo-clásicos y románticos tales como Handel, Bach, Haydn, Mozart, Beethoven, Brahms, Schubert, Schumann, Mendelsson, etc., etc.

Más tarde las obras de autores modernos como Borodin, Franck, Dvorak, Rubinstein, Glazounow, Tschaikowsky, Smetana, Saint-Saens, Grieg, Svendsen, Sinding, etc., etc., y por último las de los contemporáneos y aún ultra-modernos como Hindemith, Milhaud, Debussy, Ornstein, Bartók, Scott, Bloch, Burleigh, Sibelius, Schomberg, Turina, Strawinsky y Ravel. [...].”

Clásicos, románticos, contemporáneos… y aún ultramodernos.

Programa del Cuarteto Saloma en el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria, mayo-junio de 1929. Fondos especiales de la Biblioteca de las Artes.

Objeto Digital

Pianos

En este local, el ruido de los golpes de martillo y el olor a madera llenaban el aire. Técnicos, carpinteros, ebanistas, alemanes y mexicanos, trabajaban codo a codo en el taller. En la tienda, vendedores expertos presentaban los pianos a los clientes. A finales del siglo, la fábrica tenía más de 30 empleados.


Fachada de la Gran Fábrica de Pianos de A. Wagner y Levien, calle de Zuleta 14, Ciudad de México.

Grabado reproducido en el Primer Gran Catálogo de A. Wagner y Levien, Segunda Parte, Imprenta de August Pries, Leipzig, 1885.

Objeto Digital

Wagner y Levien ofrecían pianos de distintas marcas alemanas, pero en la década de 1860 consiguieron un privilegio único: ser los proveedores exclusivos de Steinway & Sons en México. Hoy, esta prestigiosa marca neoyorquina sigue dando el tono en grandes salas de concierto.


Anuncio reproducido en El Mundo Ilustrado, Ciudad de México, 29 de diciembre de 1895.

Colección particular de Olivia Moreno.

Objeto Digital

La empresa ofrecía diversas opciones a sus clientes para adquirir un piano: desde el alquiler hasta los pagos diferidos —hoy diríamos “a meses”… pero en este caso ¡con muchos intereses!—. De esta manera, la Fábrica de Pianos de Wagner y Levien logró acercar estos instrumentos también a las clases medias, ampliando el alcance de un bien que hasta entonces había sido exclusivo de las élites.


Publicidad de los productos y servicios de la Fábrica de Pianos en El Trueno.

Semanario independiente, año XVII, número 832, 2 de febrero de 1913, p. 3.

Objeto Digital

La Casa Wagner presumía de que sus pianos resistían cualquier clima de la república mexicana, en especial el calor intenso de las ciudades costeras.


Publicidad de la Gran Fábrica de Pianos.

El Demócrata, segunda época, tomo II, número 85, 17 de enero de 1895, p. 3.

Objeto Digital

Tanto la Sala Nezahualcóyotl como la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario poseen varios pianos Steinway & Sons, marca que la Casa Wagner dio a conocer en México desde mediados del siglo xix.


Piano de la Sala José Revueltas del ccu-unam.

Cortesía del Mtro. Andrés Oceguera.

Objeto Digital

Partituras

Además de vender pianos e instrumentos, la Casa Wagner y Levien tuvo otro negocio redondo: las partituras. Mientras importaba repertorio clásico y moderno de Europa y los Estados Unidos, se fue posicionando como una casa editora clave para la música mexicana. Muchas obras eran inéditas y de autores entonces poco conocidos, que empezaron a sonar —y ganar celebridad— gracias a esa circulación.

Durante la segunda mitad del siglo xix, Wagner y Levien, junto con la empresa de H. Nagel, monopolizaron de facto la distribución de partituras de compositores nacionales… hasta que nuevos editores entraron en la competencia.

Al principio publicaban en imprentas de la Ciudad de México, pero después optaron por enviarlas a Leipzig, capital europea del estampado musical, donde se producían tirajes masivos, más baratos y con atractivas portadas a color. ¡Puro marketing decimonónico!

A continuación una partitura de las muchas colecciones de bailes de salón editadas por el Gran Repertorio de Música de Henry Nagel, el compatriota y rival de Wagner y Levien. Estos últimos, sin embargo, no se quedaron atrás y editaron sus propias colecciones, de las cuales mostramos algunos ejemplos.


Bibliografía



  • Carrillo, Julián, Pláticas musicales, A. Wagner y Levien, Sucs., Monterrey, 1913.
  • Nunó, Jaime, Himno Nacional Mexicano para piano y canto, Ed. A. Wagner y Levien Sucs., Leipzig, Friedrich Hofmeister.
  • Ponce, Manuel M., Dos canciones mexicanas xiii-xiv, Ed. A. Wagner y Levien Sucs., Leipzig, Friedrich Hofmeister.
  • Primer Gran Catálogo de A. Wagner y Levien, Segunda Parte, Imprenta de August Pries, Leipzig, 1885.
  • Rocha, Félix, Recuerdos de México. Schottisch para piano, op. 22, Ed. A. Wagner y Levien, Friedrich Hofmeister, Leipzig.


Hemerografía



  • El Álbum de la Mujer, año 1, núm. 1 (8 de septiembre de 1883), p. 1.
  • El Arte. Revista Musical, t. VIII, núm. 12 (diciembre de 1910), p. 94.
  • Sin firma, El Continental. Revista popular jalisciense y de noticias universales, 2ª época, t. I, núm. 9 (28 de agosto de 1892), p. 4.
  • Sin firma, “Gacetilla”, La Caridad, t. IV, núm. 70 (25 de julio de 1891), p. 4.
  • Sin firma, “Gacetilla. Academia de canto”, El Tiempo, año XIII, núm. 3699 (9 de enero de 1896), p. 2.
  • Sin firma, “Avisos. Nueva Academia para el ‘Bell-Canto’”, El Nacional, t. XVIII, año XVIII, núm. 157 (7 de enero de 1896), p. 3.
  • Sin firma, “La Casa Wagner, impulsora del arte musical, inaugura un soberbio edificio”, La Ilustración Popular (26 de febrero de 1911), p. 14.
  • Sin firma, “Música de cámara”, El Tiempo, año XIII, núm. 3 788 (29 de abril de 1896), p. 2.
  • Sin firma, “Sírvase usted pasar”, Polka-Paso doble para piano. Dedicado al bello sexo mexicano. s.l., s.f.


Archivos



  • agn, Movimiento Marítimo, vol. 17, f. 80.
  • “August Wagner gemalt in seinem 71. Jahr in Hamburg MDCCCC”. Colección particular de Alejandro Wagner.
  • Casasola, “Edificio Wagner”, 1935. México, Fototeca Nacional, inah.
  • Casasola, “Obreros y patrones de A. Wagner & Levien Sucs., retrato de grupo”, ca. 1925. México, Fototeca Nacional, inah.
  • Programa de los seis conciertos del Cuarteto Saloma celebrados en la Sala Wagner, diciembre 1908-enero 1909. agn, Instrucción Pública y Bellas Artes (Propiedad Artística y Literaria), caja 68, exp. 68.
  • Programa de los conciertos de música de cámara del Cuarteto Saloma patrocinados por la Universidad Nacional y la Casa Wagner, mayo-junio 1929. Fondos especiales de la Biblioteca de las Artes.


Páginas web



  • https://www.hafen-hamburg.de/en/experience/geschichte/


Agradecimientos



Agradecemos a todas las instituciones que facilitaron los recursos para la presente exposición y a aquellas personas cuyo trabajo hace posible la consulta de los acervos:



Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Filológicas
Archivo General de la Nación
Biblioteca Nacional de México
Hemeroteca Nacional de México
Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical “Carlos Chávez” (cenidim)



Agradecimientos especiales
Al Dr. Rogelio Álvarez Meneses y al Mtro. Noel Torres León por las facilidades para la consulta y digitalización de su archivo personal de partituras.
Al Dr. Gabriel Torres Puga, por haber diseñado la animación inicial de la exposición y realizado la ilustración de los dos jóvenes viajeros.
A Alejandro Wagner Nitz, quien proporcionó una la fotografía de August Wagner de su colección particular.
Al Mtro. Andrés Oceguera-Montiel, quien proporcionó la fotografía del piano Steinway & Sons de la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario.
A los becarios del Proyecto PAPIIT IN406625 “Crónicas mexicanas de música de cámara (1896-1897). Rescate y edición anotada”: Samuel Leyva Navarro, José de Jesús Navarrete Correa, Carlos Pérez Castrejón, Berenice Liza Guerrero Vargas, Laura Vázquez Noches.



Créditos



Curaduría
Dra. Olivia Moreno Gamboa
Dra. Pamela Vicenteño Bravo

Edición de imágenes
Dra. Olivia Moreno Gamboa
Dra. Pamela Vicenteño Bravo


Proyecto PAPIIT IN406625 “Crónicas mexicanas de música de cámara (1896-1897). Rescate y edición anotada”



Archivo General de la Nación-Memoria Histórica


Director General del agn
Dr. Carlos Ruiz Abreu

Titular de Memoria Histórica
Gabriela Pulido Llano

Director de Creación de Contenidos Digitales
Rubén Octavio Amador Zamora

Edición
Rebeca Flores Gutiérrez

Director de Diseño y Estrategia Creativa
Mauricio Antonio Espinosa Azócar

Diseño y programación web
Guillermo Salvador López Rocha