El Encuentro de Pueblos Negros de México

El Encuentro de Pueblos Negros de México

Un espacio para reconocerse, encontrarse y construir una agenda política1

Donají Méndez Tello

Programa de afrodescendencia, inah

¿Qué implica y qué significa para Donají Méndez, la académica, la doctora, la profesora y educadora reconocerse afromexicana, reconocerse como una persona negra de la costa?
Sentido de pertenencia e identidad. Yo llego al primer día a la escuela, al grupo: ¡Buenos días! Mi nombre es Candelaria Donají Méndez Tello, yo soy una mujer negra, afromexicana, afrodescendiente, orgullosa también de mis raíces mixtecas, y eso lo puntualizo, lo digo y lo explico porque yo lo puedo decir, pero si no les informamos por qué lo estoy diciendo, pues ellos se van a quedar “¡ah, bueno, pues así es”.

¿Que más implica reconocerme mujer afromexicana?
Implica mucha responsabilidad. Estoy consciente que cuando empezamos este movimiento nunca dimensionamos lo que estamos viviendo en la actualidad. Yo recuerdo esas reuniones, iba con mi hermana Patricia, con Sergio Peñaloza, con otros compañeros, mi hermana es diez años más grande que yo, y yo iba con ella a esas reuniones. Patricia, por cuestiones de trabajo, pues dejó de ir y fui yo la que me quedé en esas reuniones con el padre Glynn Jemmott Nelson , con Sergio Peñaloza, con este proyecto que primero era allí en Cuaji [Cuajinicuilapa, Guerrero], que querían hacer un museo indígena y rescatar las piezas arqueológicas encontradas en los ríos, arroyos, en los terrenos de siembra y exhibirlas en el museo que se estaba planteando hacer… y en otro momento pues ya eran pláticas con el padre Glynn y él hablaba de esta parte de la negritud y decía yo, “entiendo lo que está diciendo porque me han pasado ya situaciones”.

Retomo, nunca dimensionamos todo lo que iba a suceder a través de los años en esas pequeñas reuniones, pensando “oigan y si nos reunimos y nos sentamos a platicar con los del pueblo de Cuaji, con los de El Ciruelo, con los de San Nicolás, con los de Collantes, qué rollo, qué saben, por qué estamos aquí”, y así fue que surgió ese Primer Encuentro de Pueblos Negros allí en El Ciruelo, Oaxaca en el año de 1997, que fueron 14, 15 y 16 de marzo de 1997, nosotros ingenuos con mucho entusiasmo, pero bien convencidos que solamente iba a ser una sola reunión para después seguir dialogando ¿verdad?. Cuando me refiero que solo en esa ocasión se realizaría, fue porque físicamente terminamos exhaustos, pero emocionalmente felices. Y fue al concluir el Primer Encuentro cuando se empezó a planear el Segundo Encuentro. Concluye el Segundo y estamos pensando en el Tercero y, prácticamente así se ha realizado en forma histórica durante estos ya 27 años.

Y en ese Primer Encuentro, cuando empezaron a llegar otras personas de otros pueblos que bajaban de las camionetas pasajeras y de pronto bajaban y veían a alguien del pueblo y decían “ora primo, hace tiempo que no nos vemos” y “Tía, ella es tu tía, porque se fue huyendo por ciertas circunstancias de violencia”, y resulta que ahí nos encontramos todas, todos, ahí en esas reuniones, donde siempre se puntualizó aquí no vamos a hablar de política, no vamos hablar de religión y, a pesar de que Glynn en ese momento era el sacerdote de El Ciruelo, él siempre puntualizó “aquí vamos a trabajar temas que tienen que ver con nosotros los negros, pero no voy a hablar de religión ni voy a hablar de política”. Debo mencionar también que desde este primer Encuentro realizamos la caminata con las personas de los pueblos y comunidades negras, afromexicanas, afrodescendientes, junto a las danzas, bailes, sones, versos, música y canciones que nos dan identidad.

Entonces fueron tres días importantes, tres días de fiesta, de aprendizaje. Y recuerdo que en el primer día de ese Encuentro nos reunimos y, a lo largo de los 25 encuentros ha sido tradicional después del primer día reunirnos a platicar, los que estamos organizando o formamos parte de la organización y la logística: “oigan y cómo vieron, qué sí, qué no”; “pues sí, andamos cansados, ya nos falló, aquí nos falló, acá avanzamos en estos temas y bueno…”. Pero no sólo era el diálogo era la parte de “se presenta la danza fulanita”, “no, mejor la de Los Diablos, la de la Artesa”; o “qué hacemos con los niños”, los niños entraban y salían y corrían. Me parece que al otro día alguien dijo “que se pongan a pintar”. Y recuerdo que a la concha del coco le sale como una flor, entonces alguien dijo “vayan a ver los niños, váyanse ahí a las casas, vayan a buscar esas conchitas de la florcita del coco para pintarlas”, y me acuerdo que yo anduve ahí también haciendo parte de esas actividades. Y la cocina, la cocina ha sido fundamental en los Encuentros porque, de manera personal, es el ejemplo de logística y organización de nosotras las mujeres.

¡Cómo las abuelas nos organizaron! y como todo siempre fue que cada quien llevaban cosas o las personas llevaban un kilo de frijol o llevaban chile, ellas [las abuelas] son las que nos han puesto el ejemplo de cómo organizar los productos para poder alimentar. Y como relojito, los alimentos siempre estaban en tiempo y forma en los horarios que teníamos que tomar los alimentos. Para mí siempre ellas, las abuelas, han sido fundamental y yo tengo algunas fotos históricas de haber tomado fotografías con rollo de 36 exposiciones que para mí ¡son ahorita oro!, de mujeres que estaban en la cocina, paradas, creo que ya habían terminado su tarea y [estaban] viendo. O sea, en esa época es fundamental mencionar que como mujeres no participábamos dentro de lo que es la toma de decisiones en las discusiones, como sí lo hacemos ahora.

Yo estaba ahí, pero no participaba con esa fuerza como lo hacemos ahora. Segundo y tercer año del Encuentro de Pueblos Negros allí empezó a cambiar la cosa porque empezamos a tomar más decisiones. Y yo lo digo porque soy parte desde el inicio y no ha sido fácil, porque siempre “tú cállate”, “tú para qué hablas”. Entonces, ahí hemos estado y hemos avanzado porque otras mujeres también han hablado, han externado sus inconformidades, porque nosotras como mujeres, no participábamos más activamente.

¿Qué es el Encuentro de Pueblos Negros?
Un poquito de contexto. En 1992, se hablaba mucho de esta “celebración de los 500 años”, que el “encuentro de dos mundos”; y en algún momento yo me pregunté, “bueno y en estas celebraciones ¿en qué programa van a meter la Danza de los Diablos? ¿en qué programa van a meter la artesa? ¿en qué programa vamos a escuchar chilenas? y eso me preguntaba yo. Entonces, en este contexto de celebraciones que estaban haciendo, nosotros y nosotras, las personas negras, afromexicanas, afrodescendientes ¿en dónde entrábamos? Y considero que es allí, parte de esas inquietudes para hacer estas reuniones y poder tener este Primer Encuentro de Pueblos Negros; de reencontrarnos entre nosotros. En este Primer Encuentro de Pueblos Negros, ya decía yo, las reuniones se hacían abajo de la enramada, abajo de una parota, donde discutíamos y pues ya de manera formal, pues okay hay que hacerlo en El Ciruelo por las condiciones de que es un pueblo pequeño pues allí está Glynn. nos puede ayudar para la logística. Sergio Peñaloza era el primero que andaba con todo y yo viajaba a Cuaji o a El Ciruelo, porque vivía en ese tiempo en Pinotepa por cuestión de estudio y me iba a las reuniones, entonces cuando yo ya estaba en Acapulco viajaba de manera seguida para este proyecto y cuando se hizo el primer encuentro, pues ya fue formalmente, el primero en El Ciruelo.

Encuentro de Pueblos Negros es la reunión de las personas negras (actualmente nos denominamos afromexicanas, afrodescendientes) para dialogar, en ese momento en 1997, sobre cuál era la situación de nosotras las personas negras; ¿Dónde estábamos; qué hacíamos, qué nos dolía; dónde trabajábamos? Y lo más importante ¿Cómo y qué sabían las abuelas y los abuelos cómo llegaron a este lugar -no importaba si eras de Cuaji, de San Nicolás, de Tapextla? Una de las preguntas claves fue ¿Usted sabe cómo llegaron aquí; por qué están aquí; de dónde vinieron? Y ese fue una las preguntas centrales, yo debo de tener las preguntas que hacíamos en ese Primer Encuentro ¿Por qué estábamos ahí? Y aún recuerdo en esas hojas papel bond que todavía se utilizan, con marcadores, sentarnos escuchar a los abuelos; no teníamos la tecnología para haberlos grabado y registrar todo lo que nos contaban.

Y de eso era, de por qué estábamos ahí, de eso se trataba ese Primer Encuentro de Pueblos Negros, de reunir a las personas para saber en qué situación se encontraban (recuerden que nos encontrábamos en 1997) y qué pasaba con nosotras. A partir del Segundo Encuentro de Pueblos Negros, pues ya empezamos a tomar algunos temas importantes para poder discutir en las mesas de trabajo. Puntualmente, el Encuentro de Pueblos Negros en este momento es para conocer cuál es la situación de las personas, pueblos y comunidades afromexicanas y afrodescendientes y de las personas que viven en grandes ciudades, sus problemáticas sociales, políticas, económicas, y conocer la ruta de trabajo. Y por eso mencionaba, anteriormente, a raíz de esta primera asociación, México Negro A.C., se han formado una gran cantidad de asociaciones que también trabajan una gran diversidad de temas. Asociaciones y colectivos que trabajan temas fundamentales que tienen que ver con la situación de las personas, pueblos y comunidades afromexicanas y que nos permite tener una ruta de trabajo y, a lo largo de los años se han integrado otras asociaciones y colectivos para trabajar sobre esta temática. Pero también a lo largo de los años tenemos instituciones aliadas que nos han acompañado y que hemos podido caminar durante más de cinco años, entonces el Encuentro es fundamental y es una referencia importante para las personas que nos dedicamos al tema afromexicano en el país.

Y en este 2025 el Encuentro de Pueblos Negros de México va a ser en Michoacán.
Anteriormente los Encuentros se hacían de manera muy local, pues se hacía un año en Oaxaca y otro en Guerrero y así nos las fuimos pasando. Puedo mencionar de manera rápida los lugares donde se hicieron: el primero fue en El Ciruelo, luego en San José Estancia Grande; en Cuajinicuilapa; en Collantes, en Tapextla, en San Nicolás, en Santo Domingo Armenta y así nos fuimos, hasta que, en el año 2017, por primera vez, este Encuentro de Pueblos Negros salió a otro estado y fue a Mata Clara [Mpio., de Cuitláhuac], Veracruz. A mí me daba muchos nervios y emoción antes de llegar a ese Encuentro, con qué me iban a encontrar; a quién me iba a encontrar. Y la verdad es que fue una celebración hermosa, de las más bonitas que he tenido. Y después nos fuimos a un lugar fundamental y no muy conocido en el país, que es Nacimiento de los Negros, en Muzquiz, Coahuila, que también fue muy importante para nosotros, eso fue ya en el 2018. Otro punto estratégico de este Encuentro es haber estado en la ciudad de México en 2019, un lugar que también tiene mucha carga histórica desde la parte Afro. Y bueno, ya después vino la pandemia y lo hicimos de manera digital, virtual, y luego nos fuimos a Tamiahua, Veracruz; y el último lo hicimos en Temixco, Morelos. Y ahora se está preparando todo para poder hacerlo en el estado de Michoacán, donde las y los compañeros del colectivo AfroMichoacán están trabajando para este Encuentro de Pueblos Negros de México 2025.


1. Texto preparado a partir de la conversación sostenida entre la Dra. Donají Méndez Tello con Alvaro Alcántara López (Centro inah Veracruz), el 8 de marzo del 2025. La Dra. Méndez Tello revisó la transcripción y, en algunos pasajes puntuales, amplió y detalló lo consignado previamente en dicha conversación. Transcripción y cuidado del texto. Alvaro Alcántara López.